La tarjeta Visa Clásica que comercializa el Banco Espirito Santo es la tarjeta Visa Classic de toda la vida, la típica tarjeta de crédito que comercializan todas las entidades financieras.
Bajo el amparo de la marca Visa, lo que tienen garantizado es su uso a nivel internacional tanto en redes de cajeros automáticos como en el pago en establecimientos de casi todo el mundo.
Son de domiciliación interna, es decir, que deben de estar domiciliadas en una cuenta del Banco Espirito Santo, y ponen a disposición del titular de la tarjeta de un límite de crédito que una vez dispuesto puede optar por devolverse de un sólo pago al final de mes (pago aplazado a fin de mes sin intereses) o fraccionarlo en cómodas mensualidade (pagos mensuales con intereses). En este último caso se podrá elegir entre el pago de una cantidad fija cada mes o bien un porcentaje del saldo dispuesto mensualmente (en ambos casos estas dos cosas se podrán modificar a solicitud del cliente titular de esta Tarjeta Visa Classic).
Es la tarjeta de crédito que posee menor límite de crédito (con respecto a la visa oro), además de poseer menor límite en los seguros gratuitos que lleva vinculados.
Podrá ser utilizada para extraer efectivo en redes de cajeros de doble forma: a débito (cargo directo en cuenta) o a crédito.
La cuota de emisión y renovación anual se sitúa en 18 euros para la tarjeta principal y en 6 euros las adicionales.